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Publicado 05/06/2019

Los Edificios Inteligentes no son Futuristas, son del aquí y del ahora.

La industria colombiana es muy competitiva porque cuenta con grandes, medianas y pequeñas empresas de alta calidad que no sólo están comprometidas con el crecimiento económico del mercado sino que se han planteado objetivos de responsabilidad social con el medio ambiente, bien sea para aportar a bajar los índices de contaminación, conseguir ahorros energéticos, obtener beneficios tributarios o lograr certificaciones internacionales. Cualquiera que sea la razón principal, sin duda una empresa puede recibir todos estos beneficios cuando deciden adoptar estrategias responsables con el medio ambiente.

 

La contaminación ambiental ejerce un gran impacto en las ciudades principales de Colombia, las cuales a su vez concentran las principales industrias del mercado y la mayor cantidad de población, esto exige que las industrias utilicen de manera eficiente los recursos energéticos disponibles en nuestra porción del planeta, sin comprometer la calidad de sus servicios y productos.

 

¿Cuál son los sistemas de un edificio que consumen recursos energéticos? bueno, pensemos bien… son ¡TODOS! El diseño y la construcción de los edificios y fábricas demanda la implementación de sistemas de cableado estructurado para el transporte de energía eléctrica y de datos, los sistemas de iluminación, los sistemas de ventilación y aire acondicionado, los sistemas para el control de acceso, los sistemas de videovigilancia, sistemas de calefacción, sistemas de detección de incendio, sistemas de control de los ascensores, sistemas de acueducto y tratamiento de aguas, sistemas de tratamiento de desechos y reciclaje, sistemas de tecnologías de información como centros de datos, sistemas para la corrección del factor de potencia, entre otros. Entre más sofisticado y automatizado sea un edificio más sistemas de control encontraremos.

Algunos de estos sistemas poseen sus propios mecanismos de seguimiento y control, ya sea mediante consolas de monitoreo que entregan visibilidad del estado de los activos y su operación o mediante la inspección visual de los mismos, es decir, actividades manuales que requieren visita en sitio, intervención de los activos y el posterior reporte de su estado. En las edificaciones modernas, las optimizaciones en el consumo de los recursos se logra por el tipo de cableado utilizado, por las horas programadas para el funcionamiento de los activos, la baja demanda de los recursos en las horas que no son pico, entre otros. En estos escenarios el consumo energético es predecible, es decir, las empresas conocen sus índices de consumo y los costos típicos de la factura de servicios, tengamos en cuenta que sólo la iluminación de un edificio representa el 40% de la energía consumida al mes.

 

Sin embargo, cuando se piensa en estrategias sostenibles esta factura de servicios públicos podría entregar ahorros de energía hasta en un 30%. Los edificios inteligentes hacen referencia a un sistema de gestión y automatización que centraliza todos los subsistemas eléctricos, electrónicos, hidráulicos, mecánicos, entre otros (todos los que mencionamos anteriormente) que posee una organización, para entregar visibilidad del estado de salud y operación de cada uno de los activos. Sus atributos de inteligencia posibilitan aplicar técnicas de optimización del consumo de los recursos a partir de la automatización y control de los subsistemas. No se trata solamente de copiar y pegar los sistemas en un esquema centralizado, sino de modernizar los sistemas actuales para optimizar su operación y lograr eficiencias en el consumo de los recursos energéticos.

Modernizar o implementar edificios inteligentes puede entregarle estos tres beneficios a su negocio:

 

  • Reducen el impacto al medio ambiente. Las legislaciones de regulación sobre el medio ambiente cada vez son más fuerte y el no cumplimiento puede incurrir en altas multas económicas, así como en un gran impacto para la reputación de un negocio. Es un compromiso de todos, pero también un gran riesgo para el bolsillo. Un edificio inteligente no sólo reduce el consumo de los recursos energéticos, sino que de manera inteligente, consciente y basado en reglas de negocio medio ambientales decide realizar menos emisiones de CO2, provocar menos erosión y emisión de gases de efecto invernadero, es sin duda un amigo del medio ambiente. No sólo piensa en su negocio, sino en su aporte al planeta. paisajismo.

  • Aumentan el bienestar de los colaboradores: Mejorar las condiciones medio ambientales del entorno de trabajo como el aprovechamiento de los espacios y de la luz natural, amplias vistas al exterior, una mejorada calidad del aire, entre otros, incide directamente en la satisfacción de los colaboradores con el clima laboral de la empresa y en su capacidad para ser productivos. Esto se convierte en un entorno de trabajo altamente saludable, cómodo, con todas las condiciones para evitar la propagación de enfermedades y posibilitar la felicidad.

  • Eficiencia en el consumo de los recursos: Esto es en sí un beneficio, porque la reducción del consumo de energía y agua no sólo beneficia al medio ambiente sino al modelo económico de una organización, menos costos en servicios públicos. El consumo de recursos sólo cuando sea necesario y por el tiempo que es necesario, sin ser desperdiciados permiten lograr grandes eficiencias y ahorros. De esta manera se logran ahorros en costos operativos del edificio y se aumenta la ganancia operativa neta.

 

Los edificios inteligentes no son futuristas, son del aquí y del ahora. Los edificios que hoy en día están construidos son aproximadamente la mitad de los que se utilizarán en 2050, entonces la mayoría de las empresas seguirán ubicando sus oficinas comerciales en edificios tradicionales y sus objetivos corporativos de sostenibilidad, así como las regulaciones asociadas al medio ambiente, no podrán materializarse en la gestión eficiente de sus edificaciones. Sin embargo, para lograr estos resultados sí les es posible idear proyectos o estrategias para modernizar sus sedes actuales y convertirlas en edificios inteligentes que seas sostenibles para entregar las eficiencias operativas y energéticas requeridas por las compañías.

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